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Archive for 25 febrero 2010

Increíble pero cierto. Ya son 7. Cuando a nuestros buenos amigos Iguanito y Abril se les ocurrió la ingeniosa idea de realizar un festival para compartir nuestros textos, jamás le dimos muchos aires de vida, sin embargo, 7 maravillosos festivales después, seguimos al pie del cañón, compartiendo, conociendo, y escribiendo al lado de todos los amigos y compañeros que este evento nos ha permitido conocer.
En esta 7 edición, el tema de publicación que nos han entregado es el “Entre amor y pecado” con el cual hemos tenido la dicha de participar en el site de nuestra compañera Melissa Stephens, autora del blog “De mi vida y cosas peores” donde podrán encontrar una historia que por muchos años hemos guardado en el armario, pero que esta semana hemos decidido sacar a la luz por motivos del festival. Por otro lado, nos ha tocado la suerte y la fortuna de recibir a nuestra buena amiga y compañera Ann, autora del blog Los Recuerdos de mi Almohada, quien es participante en nuestro sitio por primera vez, por lo que les pido que le den una calurosa bienvenida a nuestra amiga y su candente relato.

Seguro que yo me condeno…
Por
Ann

Espero el autobús para volver a casa después del trabajo, son las 5.30 pm y ha sido un día particularmente caluroso por ello elegí un vestido sin mangas, pero bastante sobrio ya que me llega a la rodilla y el escote llega al cuello. Para no excederme con el calor recogí mi cabello en un chongo que parece mas bien de abuelita. Al salir de la oficina no retoque mi maquillaje, ya estaba casada y fastidiada, además a quien podría encontrarme como para arreglar de nuevo mi rostro y ponerlo coqueto. Pero dicen que la belleza y el porte son naturales así que el atractivo no se puede ocultar.

Frente a la parada del autobús están haciendo obras para el viaducto elevado, a esta hora aún hay pocos trabajadores, justo frente a mi hay un tipo alto y moreno trabajando con un taladro para el suelo. Viéndolo bien podría pasar por constructor de película gringa, sus brazos anchos y su pecho fuerte lo hacen ver atractivo. Mi autobús no pasa, pero no me molesta quedarme mas tiempo contemplando a este hombre, viendo como taladra el suelo, se me ocurre que si con la misma fuerza que sostiene su herramienta sostendría mi cadera mientras me taladra a mi, tal vez yo lo haría sudar tanto como el sol, tal vez el me cansaría mas que estar solo ahí de pie esperando.

Carajo! Parece que escucho mis pensamientos y ahora el me mira a mi! Mmm no me molesta tanto su mirada aunque ya me ha desnudado con ella, por mas que volteo a otro lado siento sus ojos sobre mi cuerpo, de hecho, entre mis piernas. Estoy nerviosa!, que hago? ya sé! Me voy a voltear y así no lo veo …… muy bien, ahora él ve mi trasero …. gran idea! La verdad si gran idea, ahora puede pensar en como tomarme de espaldas, como será sentir sus manos rozando mis brazos? Seguro son asperas y tenerlas subiendo mi vestido me calienta bastante….. Voy a voltear, creo que ya ha dejado de mirarme….

Oh cielos! Aún me mira! Y dejó su taladro de lado, parece que quiere cruzar la calle que nos separa! Si! Ahí viene!…. Diablos, también viene mi autobús y es el último de la tarde, será mejor que lo tome. Justo al subir, el cruzó la calle, ya no me encontró….. pero mañana repito la tarde… Y pienso que tal se me verá una minifalda?

Ahí lo tienen amigos, participación de nuestra compañera en este 7mo festival de blogswingers. Gracias Ann por este texto. Es un gusto tenerte por estos lados. A partir de hoy, y hasta el Viernes 26 de febrero, este post es completamente tuyo. A mis amigos, les recuerdo que mi texto lo pueden leer en la pagina de Meli Stephens. Un abrazo. Gracias por su apoyo. Nos seguimos leyendo!!

Actualización: La revista masculina Web del Hombre nos ha publicado esta tarde un articulo sobre relaciones de pareja “Como evitar ser un novio controlador (10 consejos que salvarán tu relación)” por si quieren darse la vuelta y comentar sobre el tema. Saludos!! Gracias a todos por su apoyo!!

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0710. Omaha Beach. Miles de hombres han entrado antes que nosotros. Ahora es nuestro turno. Conocemos el plan a la perfección. Estudiado miles de veces hasta aprenderlo de memoria. Sin embargo nada nos prepara para lo que hemos de enfrentar allá. Cadáveres de soldados apiñados en la arena, flotando en el agua, moviéndose al ritmo de las olas. Todo a su alrededor parece incontrolable; enemigos por todas partes, centenares de hombres heridos, disparos y ruido.

Francotiradores desde lo alto se encargan de dar caza a los pocos que han sobrevivido al primer ataque. Donde quiera que miremos encontramos la misma señal. Desesperación. Angustia. Dolor. Las puertas del Higgins se abren y lo primero que escuchamos son los zumbidos de las balas adentrándose en el cuerpo de nuestro compañeros. No hay tiempo para reaccionar, tan solo para actuar. A rastras nos movemos entre los cadáveres. Compañeros que fueron entrenados para asimilar el dolor, ahora lloran como niños clamando desesperadamente la presencia de un ser querido.

Hay caos, incertidumbre, y confusión. Las balas siguen haciendo mella en los sobrevivientes, sin embargo, a como podemos avanzamos. A lo lejos esta el acantilado. Nuestro seguro de vida. Granadas y explosiones marcan nuestro sendero. Y de pronto. Sin pensarlo. Una bala detiene nuestro camino. El calor en nuestro ser se funde con el frío ardor del metal penetrando en nuestro cuerpo. Un grito desesperado sale desde el fondo del alma. Nos han dado. Las fuerzas se apagan. Antes de ser impactados de nuevo por una bala, nuestro cuerpo cae sobre la arena. Médico, médico. Grita un soldado que pasa a nuestro lado, mientras nuestra mirada permanece fija en el acantilado. Nuestro seguro de vida. Tan cerca y tan lejos…

Soldados heridos…

Y ahí esta usted. Yo. Él. Atrincherado. Herido. Sin fuerza. Viendo como las balas cruzan de un lado hacia otro. Sin poder moverse. Esperando ser rescatado mientras las horas pasan lentamente. Sus heridas están vendadas pero siguen sangrando. El ruido ensordecedor del artillero que vuela sobre su cabeza le impide pensar con claridad, soñoliento se confunde y desesperadamente agota todas sus fuerzas, disparando a las sombras que se esconden detrás de los arboles, y tímidamente se mueven al compas del viento.

Las imágenes de sus seres queridos revolotean por su mente como aves perdidas sin saber a donde ir, los honores ya recibidos por las conquista del ayer, la posibilidad de ser capturado, el temor a ser uno más de los olvidados en el campo de batalla. Es el momento más decisivo en la vida de un soldado. Fue entrenado para combatir y nunca para ser vencido o capturado. La auto eliminación comienza a bailar amargamente en los rincones de su mente; mejor es morir con las botas puestas que claudicar en el ultimo momento.

Es ahí donde empieza su lucha personal. Entregarse al destino para el cual fue entrenado, o dejarse vencer por su más férreo enemigo, su traidor interno. Las horas pasan. Las heridas sangran y un clamor sale desde el fondo de su alma. Una oportunidad. Tan solo una oportunidad para volver a ver casa y besar el rostro de su amada. Es todo lo que pide. Una oportunidad para dejar atrás el pasado y corregir sus errores. Una bengala estalla en medio de la oscuridad. Todo se apaga de nuevo. Gritos. Balas. Lamentos. La mano de un soldado amigo tomando su chaleco y la promesa de un nuevo día llega con esta.

– Lo recuerdas, seremos los primeros en avanzar y los últimos en retirarnos, fue una promesa. Juntos volveremos a casa…

Hermanos de sangre…

Si has llegado hasta acá, seguro pensarás que hemos perdido un tornillo. Quizás no estes muy lejos de la realidad. La verdad que hay que estar un poco loco para tomar la decisión de ir a ese campo de batalla y cumplir nuestra promesa de volver juntos a casa. ¿Cual batalla? ¿Cual casa? ¿De que esta hablando Pablo?, podrás estar pensando. Hagamos una pausa. Mire a su alrededor ¿Que observa? ¿Familias que resisten a los problemas? ¿Jóvenes alejándose de las pandillas para integrarse a las escuelas? ¿Hombres hechos y derechos que aceptan que amor es dar su vida por hacer feliz a su pareja? Ojala fuera solo una anécdota del pasado o una historia de ciencia ficción. Sin embargo no lo es. Los índices de criminalidad crecen en nuestro país, mientras los jóvenes se pierden y las familias se desintegran de la noche a la mañana.

El lugar en el que vivimos parece un campo de batalla. Una guerra despiadada interminable que se pelea en las calles mientras nuestros soldados siguen siendo eliminados uno por uno. Una batalla por el corazón humano. Una pelea que estamos perdiendo día con día, sentados en nuestros hogares, refugiándonos en lo seguro mientras miles de personas se pierden en las calles, esperando una mano amiga, un brazo extendido que le permita levantarse para seguir peleando por su vida y la de sus seres queridos.

Sin embargo la ayuda no llega hasta sus trincheras, mientras miles mueren en desesperación buscando callejones sin salida, hundiéndose cada día más en la búsqueda de respuestas a su dolor y angustia. Sumergidos en un mundo que ya no desean más, suplicando que alguien, tan solo alguien les tienda la mano. ¿Cuantos más deben morir? Es la pregunta que me hago en este día. No son extraños. Son mis amigos -tus amigos- los que estamos dejando morir. Hoy los miras en las calles y ves un drogadicto, una mujer perdida, sin embargo alguna vez fue tu amigo, tu vecina. Se que suena feo, pero es la realidad. Esto no es un juego. Es una guerra. Y miles mueren esperando la llegada de su salvación. La desesperación es total. Un pueblo clama ¿Donde están los refuerzos?

¿Habrá esperanza para ellos? ¿Cuanto más lucharan solos? La historia la escriben los valientes. Creo firmemente que es el momento de ir a su rescate. Nosotros podemos hacer la diferencia. Una generación dispuesta a luchar por la vida de sus amigos, de sus vecinos. Entregando nuestra propia vida si es necesario con tal de salvar la suya. Yo estoy dispuesto a no dejar morir un soldado más en el camino. Creo firmemente que el momento ha llegado. Lo puedo sentir. El día de días, ese en que todos volveremos juntos a casa esta cerca. Pero hoy nos toca salir a pelear. ¿Porque? Porque alguien lo hizo una vez por nosotros, y es gracias a ellos, es que hoy estamos aquí.

Salgamos a las calles. Se las dejo picando. Tendamos la mano al más necesitado. Nosotros podemos hacer al diferencia. Porque como dije una vez: Si con una palabra podemos llevar esperanza al más necesitado, nuestra vida no habrá sido en vano. No dejemos uno solo de nuestros hermanos en el campo de batalla. Recordemos que no hay amor más grande que aquel que da la vida por sus amigos. Fuerza y honor. No quiero pensar que cayeron en vano.

Operación Rescate: Por los caídos en batalla…

Nos lo han dicho. Miles de veces. “Fueron escogidos para ello”. Una nueva unidad. Un nuevo escuadrón. Una misión única: Ser los primeros en tocar tierra. Antes que cualquier soldado haga su desembarco en el Día D. Usted. Yo. Hemos sido seleccionados para abrir brecha en las líneas enemigas. Entrenados por meses en situaciones que nos ha llevado al limite de nuestras capacidades, el momento de la verdad finalmente ha llegado. Somos lo que somos aunque a veces lo olvidemos. Soldados en el campo de batalla.

No lo hacemos por dinero, porque es una suma que nunca se podrá pagar. No lo hacemos por la gloria, lo hacemos porque nace de nuestro corazón. Es ponerse en el lugar de un padre que clama por su hijo. Una madre que no sabe porque su hija nunca regreso a casa. Por todos. Por cada uno de ellos. Cuando el viento viene y golpea sobre nuestra casa. Saldremos al campo de batalla. Carecemos de historia. Pocos conocen nuestro nombre. Más tenemos una cita con el destino. Como pioneros y aventureros, hemos roto con el pasado y sus tradiciones para poder reclamar nuestro futuro. Estamos listos. La fría y oscura noche nos esperan. La victoria viene con ella. No dejaremos a nadie atrás. Juntos volveremos a casa.

¿Y tu mi amigo que piensas?
¿Como podemos marcar la diferencia?


Gracias amigos por sus comentarios y apoyo en estos días. Hemos tenido grandes cargas de trabajo y la verdad que no fue fácil volver. Nos enfermamos y hasta un par de problemillas personales amenazaron nuestro regreso. Pido disculpas por abandonar sus sitios, pero prometo pronto ponerme al día con sus post. Gracias de nuevo por su apoyo. Éxitos en esta nueva semana, un enorme abrazo!

pd. De paso le comento, que en estos días empezamos un programa de ejercicios que hemos llamado el #RetoVargas (pueden seguirlo en nuestra cuenta en twitter @pvargas17), y en el cual ya habemos siete personas trabajando en ello, por si quieren darse la vuelta y apuntarse al reto de aquí a nueve semanas ser capaces de correr 5 kilometros…

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Voy y vengo. La miró fijamente a los ojos y ella desvía su mirada. Me siento a junto a la Musa, y esta sin pensarlo se levanta. Me acerco hasta ella y sin decir palabra se aleja de nuestro lado. Separados por un abismo nuestros corazones son incapaces de encontrarse esta noche en medio de la oscuridad. Su látigo del menosprecio se clava en mi torso provocando una extraña mezcla de dolor y pasión, que me envuelve y me seduce lentamente.
Ese es el peor de tus castigos. Su marcada indiferencia. Instrumento de tormento que se pega a mi piel como la tela mojada por la lluvia. Delirio de lucidez que hace a mi mente olvidar que, lo que sale de mi espalda no son gotas de sangre, sino ríos de tinta que brotan desde las profundidades de mi alma, buscando ansiosamente un pedazo de papel donde plasmar cada una de mis experiencias en forma de palabras.

No lo puedo ocultar. Mi cuerpo añora el calor y el sabor de su piel. Esa mano cariñosa que lentamente se desliza en los interiores de mi ser, y que nos invita a explorarla sin miedos ni restricciones. Musa tierna y ardiente, que con sus movimientos es capaz de llevarnos bailando hasta lo más profundo del fuego eterno, y hacernos aplaudir de alegría por ello. Cualidades inigualables que hoy nos hace acercarnos nuevamente de rodillas hasta su aposento -ese que por tantas noches compartimos- para ser atados a su silla, y nuevamente formar parte de su gama de juegos perversos, esperando pacientemente su regreso…

A los amigos que nos leen día con día, mis más sinceras disculpas. No hemos dejado de escribir por voluntad propia. Nuestra musa literaria ha decidido caprichosamente tomarse unas pequeñas vacaciones y no ha sido fácil convencerla de que la necesitamos de vuelta. Si alguien la ve, díganle que este humilde servidor la extraña intensamente por la noches, y que desde lo profundo de su corazón, le dedicamos las siguientes líneas…



Cuéntame
tus secretos

Hazme tus preguntas

Nadie dijo que fuera fácil

Nadie dijo que sería tan difícil

Oh, llevame de nuevo al comienzo

pd. Gracias a todos por sus comentarios y apoyo. Volveremos pronto, lo prometo. Un enorme abrazo. Se les quiere montones!!

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Es un largo camino hasta la cima…


Si en la vida las cosas vinieran de manera sencilla, nada de lo que hemos alcanzado tendría sentido. ¿Cual sería el sabor de la gloria de lo que se consigue sin esfuerzo ni trabajo? ¿En que categoría pondríamos nuestros logros personales y sueños que a todo el mundo parecen inalcanzables? ¿Donde estaría hoy el espíritu de lucha y coraje que se forja en las más duras y oscuras noches de tormenta? Lo hemos dicho hasta el cansancio, nada en esta vida que realmente valga la pena, se consigue sin algún tipo de esfuerzo.

Porque pueden cortarnos los pies, pero no el camino por donde hemos de andar, es que sabemos que no importa lo que se venga, debemos luchar por aquello que nadie más ha visto. Trabajar día y noche si es necesario, por esa “pequeña ilusión” que despertó en nuestro interior, y se ha convertido en el motor que impulsa y alimenta los sueños que hay en nuestro corazón. No quedandonos de brazos cruzados esperando que las cosas caigan del cielo, sino más bien construyendo nuestro destino con los obstáculos que nos encontramos en el camino.

Nadie dice que sea fácil, sin embargo, los problemas que enfrentamos en nuestra aventura, son detalles que la gloria eterna nunca aceptara como buena excusa para haber dejado de lado las metas que nos propusimos en la vida. Es duro caer, pero es peor no haberlo intentado. Como el niño que tropieza la primera vez que intenta caminar, no podemos darnos por vencidos por los raspones o las lágrimas que aparecen por primera vez en nuestra vida. Siempre debemos intentar alcanzar la gloria, aunque todo este en contra, pues hemos sido diseñados para eso, para alcanzar las estrellas. Al final de cuentas, es un largo camino hasta la cima, y nunca llegaremos hasta ella, sino estamos dispuestos a dar el primer paso…

Paréntesis

A pesar de que sacamos vacaciones la semana pasada, es imposible decir que no hemos tenido la agenda llena en estos días. Tras terminar el reporte financiero del 2009 -el cual casi nos liquida las últimas neuronas que sobrevivieron a los desastres del 2001 y 2002- decidimos tomarnos un par de días libres para acomodarnos con los asuntos pendientes de inicio de año (regreso a la vida universitaria, e inicio del TCU en un Orfanato en Atenas) con el fin de encarar con optimismo las semanas de largo y arduo trabajo que vienen en los próximos días, sin embargo no todo ha sido tan bueno, ni todo tan malo.

Nos quedamos sin celular y tuvimos que gastar el ahorro navideño en las primeras semanas de enero – si ya se que estamos en febrero y andamos medio desactualizados– pero la verdad que lo comento porque aunque al principio la idea no fue de mi agrado, a estas fechas puedo decir que el teléfono nos ha gustado demasiado.

También tengo que comentar que nuestra ausencia no ha sido por otra razón que nos justo en la semana que salimos de vacaciones, casualmente, el servicio de Internet murió en nuestro hogar; así que de paso agradezco y pido disculpas a todos los amigos que nos han visitado y comentado en estos días, por abandonar sus sitios y tardar en responder sus comentarios. Sinceramente los he extrañado demasiado. Sin embargo ya estamos de vuelta, y con ustedes seguimos adelante…

Hay algo que se ha apoderado de mí…

Hay “algo” en mi vida que es dulce, sereno. Que llena de luz todos mis días. Que me da esperanza en las mañanas. Hay algo que llego hasta mí sin que me diera cuenta, y empezó a apoderarse de mi corazón, a conquistar mi cariño, a hacerse presente en cada uno de mis pensamientos. A veces es algo suave y delicado. A veces es como un huracán, de inquietud y de pasión. Sea como sea, ese algo se ha apoderado de mí.

Desde que eso sucedió, siento este temblor en mi voz. Este cosquilleo en mi corazón. Esa sensación de que mi vida no esta completa y que ha encontrado lo que necesita para estarlo. Ese algo que sucedió de pronto, pero que poco a poco ha ido llenando mi ser, mi tiempo, mis sueños. Algo más poderoso que la tristeza, más poderoso que la preocupación, algo que me hace vibrar y sentir, algo que por momentos me permite tocar el cielo con las manos.

“Algo” que conforme pasaron los días, se convirtió en sinónimo de un “alguien” que con su cariño y afecto cambio para siempre mis metas y mis planes. Un alguien maravilloso, que vino, confió y se quedo. “Alguien” que me devolvió la confianza en ese “algo” y que seis meses después -porque fue precisamente un día como hoy- que sin esperarlo, contra todos los pronósticos, apareciste en mi vida y convertiste el mundo en luz, sol y bendición. Alguien que gracias a su paciencia y comprensión, abrió las puertas de su vida, trajo ilusión y esperanza a mi corazón, y a quien hoy, desde acá, dedico esta canción…

Lo dije una vez, y lo vuelvo a decir hoy otra vez,
tú voz es la música que quiero escuchar hasta el final,

la orilla cuando estoy perdido en el mar,
el aire bajo mis pies que me hace volar…

pd. Nuevamente amigos, mis disculpas por ausentarme de sus sitios, y tardar en contestar sus comentarios. Los he extrañado demasiado. Gracias por todo su apoyo en nuestro último post, pero sobre todo, gracias por permanecer siempre a nuestro lado. La vida no es lo mismo sin ustedes. Los quiero montones…

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