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Archive for the ‘Opiniones’ Category

Mientras trabajamos en nuestra Segunda Entrega de nuestro tema Los Mejores Anuncios de la Televisión Mundial (el cual ha sido un éxito gracias a las excelentes recomendaciones de parte de nuestros amigos y lectores) un grupo de amigos colaboradores de Rincón de un escritor discutíamos sobre un tema que ha dado palo, comentarios y mucha tela que cortar. Una pregunta con muchas respuestas y diversas opiniones, y que hoy queremos lanzar a ustedes para poner respuesta definitiva: ¿Cuáles han sido las 10 mejores canciones de la industria del cine?
¿Cuáles fueron esas melodías que hechizaron la mente de los espectadores de la gran pantalla y se volvieron inmortales en el corazón aficionados del cine?. Metiéndonos en el ojo de la tormenta, Rincón de un escritor se lanza a buscar cuales fueron esas bandas sonoras que cautivaron corazones, inundaron pasiones, y despertaron las más profundas y sinceras emociones en el ser humano.

Un repaso y homenaje a los maestros que con su música y lírica deleitaron nuestros oídos, y se convirtieron en piezas referentes e inamovibles ante el paso del tiempo. Un concurso donde al final del mismo serán nuestros votantes quienes tengan la última palabra. ¿Cuales son los 10 mejores temas principales de la historia del cine? Nosotros dejamos nuestros aspirantes y favoritos en esta ronda preliminar. Eso sí, la decisión final será de ustedes (Haz click en el nombre para ver los videos y audios originales)

10. El Rey León – El Ciclo de la Vida – Tata Vega: El Rey León es una de las películas más sobresalientes en la industria animada. Una gran historia, que incluyo un gran soundtrack por parte de Hanz Zimmer y Elton Jhon en su versión original y la participación estelar de Tata Vega en su interpretación en español. Su introducción aún sigue en la memoria de cientos de adultos que nunca dejaron morir su niño interno. La banda sonora ganó un Premio Oscar en 1994.

9. Armageddon – I don’t want to miss a thing – Aerosmith: Corre el año 1999 y a las puertas de un nuevo siglo un meteorito amenaza con despotricar la raza humana de la tierra. En una aventura con más giros argumentales que una novela griega, Michael Bay y compañía realizaron una de las películas de ciencia ficción más interesantes de su época. Aerosmith fue el encargado de interpretar la letra Diane Warren y ponerle música al sentimiento de cada escena en el tema oficial de la película. Su trabajo le valió una nominación al Oscar en 1998.

8. Rocky III – The Eye of Tiger – Survivor: Quizás una de las canciones más famosas y a las que muchos en su vida han recurrido en su vida deportiva para inspiración y fortaleza. El Ojo del Tigre fue compuesta por Frankie Sullivan y Jim Peterik en un pedido especial de Silvestre Stallone para la tercera edición de la saga de Rocky Balboa, después de que Another One Bites the Dust de Queen fuera descartado al no poder adquirir los derechos. Al parecer, contra viento y marea The Eye of the Tiger, estaba destinado a formar parte de esta película. Ganó un Grammy y fue la número uno en 1982.

7. Saturday Night Fever – Staying Alive – Bee Gees: Disco, pasiones, y el fervor los años 70’s en todo su esplendor, sirvieron de catapulta a un joven galán llamado Jon Travolta que caminaba por las calles de Nueva York al ritmo de unos de los hitos de la época. Hoy por hoy «Stayin’ Alive» es una de las canciones más populares y reconocidasde los Bee Gees, pero nadie podrá negar que gran parte de su exito esta marcado en la gran apertura de la famosísima película Saturday Night Fever.

6. Ghost – Unchained Melody – The Righteous Brothers: Que podemos decir de una de las canciones más utilizadas del siglo XX por los esposos y parejas para demostrar el amor y afecto hacia sus seres más queridos. Pocos saben que su versión original fue compuesta William Stirrat (Hy Zaret) en el verano de 1936, en un intento de enamorar a una chica llamada Mary Louise “Cookie” Pierce, y que la música fue escrita por Alex North con letras de Hy Zaret para una película de 1955 llamada Unchained. Sin embargo nadie puede olvidar que su fama internacional llego gracias a la película Ghost, donde estaba interpretada por Roy Orbison para quedar grabada en la mente de toda una generación.

5. Il buono, il brutto, il cattivoThe good, the Bad, and the Ugly – Ennio Morricone: En nuestra humilde opinión el soundtrack de este western es un clásico entre los clásicos. La banda sonora de la película, escrita por Ennio Morricone, inseparable amigo de Sergio Leone (director de la película) se ha convertido en una de las musicalizaciones más memorables de la historia del cine. Imposible no asociar las escenas protagonizadas por Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach a este espectacular soundtrack.

4. The Godfather – Main Theme – Nino Rota: A través de una música sumamente delicada y marcádamente romántica, destacando sus secciones de viento-madera con cuerdas Nito Rota, con un trabajo de alta calidad nos introduce en la atmosfera del mitico e incomprensible familia Corleone, y los alrededores de la mafía italiana que dominarón la ciudad de Nueva York en los años 40. Un clásico imperdible y referente de su genero.

3. Titanic – My Hearth will go on – Celine Dion: Cuentan las anedoctas que una de las canciones más enigmaticas de la historia del cine estaba destinada quedar en el baúl de los recuerdos, hasta que el esposo de Celine Dion, René Angélil, le dió el empujón necesario a su amada para cantar a capela la versión original de James Horner y Will Jennings, que hechizo los oídos de miles de fanaticos que prescenciaron el dramatico amor de Jack Dawson y Rose DeWitt Bukater en el hundimiento del mitico Titanic. Es interesante destacar tambien que cuando Horner presentó la canción con la voz de Celine Dion, Cameron, quien no quería una canción romantica para la filmación, se emocionó y no dudo un segundo en su contratación.

2. Star Wars – Main Theme – Jhon Williams: Sinónimo del resurgir de la ciencia ficción en la pantalla gigante, el tema principal de la película Star Wars fue desarrollado por el famoso y multigalardonado compositor Jhon Williams (autor de también de varias de las más famosas bandas sonoras de la historia del cine como: Tiburón, La Guerra de las Galaxias, E. T.: El extraterrestre, Superman, Indiana Jones, Parque Jurásico) y actualmente es objeto de culto entre los principales aficionados de la ciencia ficción.

1. … Este espacio esta reservado para el ganador. Como pueden ver en esta lista preliminar hemos anotado el gusto variado de cinco personas con generos y perspectivas completamente diferentes en cuanto a sus preferencias. Desde animados, pasando por películas romanticas, westerns hasta ciencia ficción. Así que ya saben, todo vale compañeros.

Sabemos que faltan canciones y clásicos imperdibles, pero les recordamos que esta apenas es la ronda preliminar, por lo que como ustedes bien saben, en este tipo de concurso nuestra opinión jamás será definitiva. La de ustedes sí. No dejen pasar la oportunidad de hacer valer su voto y opinión. Dejen sus comentarios, manden sus votaciones, que el concurso esta oficialmente abierto, porque como siempre en Rincón de un escritor, nuestros amigos son quienes tienen la última decisión…

pd. Leer instrucciones del concurso en los comentarios. Todos los participantes recibiran nuestro premio “Blog de Película” y los 3 soundtracks más votados recibiran un obsequio especial 😉

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Nos ha costado montones, pero lo logramos: Regresamos. Han sido días de arduo trabajo y la verdad que no podemos ser desagradecidos. Una avalancha de reuniones y eventos nos han tenido a reventar esta semana que recién termino, sin embargo, no nos quejamos, más bien damos gracias al cielo porque tenemos fuerza, voluntad y coraje para seguir luchando por nuestros sueños. No hay victoria sin batallas y estos días han sido campos de guerra, movidas estratégicas y muchas conquistas.
Por lo que si me siento bastante apenado es porque este Miércoles empezó el 5 Festival de Blogswingers y la agenda no nos dio para publicar el texto que nuestra buena amiga Morfina preparo para nosotros -sin contar que envié el mío por equivocación a otro blog- sin embargo como es peor tarde que nunca, es que procedo a presentarles el excelente material que nuestra compañera de “Morfina en tus venas” nos ha enviado, al tiempo que los invito a visitar y comentar el nuestra amiga escritora del blog “Eterno resplandor de una mente divagante”

Amores que no matan, ni hacen más fuertes
Por la Señorita Morfina

Hace algún tiempo discutía con cierta personita un tema bastante controversial, con muchos puntos a favor, pero no menos puntos en contra: la amistad -real- entre un hombre y una mujer.

Si bien es obvio que yo era quien sostenía firmemente que sí era posible, y que muchas veces crea una relación hasta más sólida, con lazos más fuertes que si de una amistad de un mismo género se tratara, también tenía presente que como punto en contra tenemos que en muchas ocasiones la convivencia nos juega chueco.

Siempre he dicho que el trato juega un papel muy importante en todas las relaciones personales, el hecho de compartir un sinfín de alegrías, tristezas y demás sentimientos y emociones, muchas veces puede llegar a confundirnos en algún momento, eso sin mencionar que la atracción física puede llegar de la manera menos esperada, es algo que va naciendo, día con día, palabra con palabra y ésta, por contradictorio que parezca, suele pasar a ser un básico en esa relación. Se podría decir que es el primer paso para empezar a sentir montones y más montones de mariposas en el estómago.

En lo personal, una de mis principales filosofías es no mezclar sentimientos, tener la cabeza en su lugar y no involucrarme más allá de lo permitido con mis amistades masculinas, cosa que me ha resultado bastante satisfactoria ya que prefiero tener más amigos que odiados ex novios.

No niego que en su momento he llegado a confundirme, he involucrado sentimientos pero no a tal grado como para perder un buen amigo después de una fallida relación de no más de un mes; por ejemplo, recuerdo que cuando era de verdad pequeña, más inocente y mi corazoncito no estaba tan descosido, yo tenía un “mejor amigo” –y hasta la fecha sigue siéndolo- , vivía enfrente de mi casa, íbamos en la misma escuela pero en salones diferentes, aún así nos veíamos diario, ya fuera en el receso o por las tardes en mi casa. Era una amistad muy padre, porque era sin ningún tipo de malicia, compartíamos muchas cosas, desde música, películas, gustos, etcétera.

Desde siempre hemos sido los mejores amigos, él siempre estaba conmigo cuando más y también cuando menos lo necesitaba, siempre tenía las palabras indicadas para el momento adecuado y sus abrazos nunca pudieron ser más oportunos, sabía que soy anti abrazos, sin embargo también sabía cuando de verdad necesitaba uno. Teníamos una conexión especial, porque de igual manera yo siempre estaba atenta a él, creía conocer a la perfección sus gustos, sus debilidades. Reímos y también lloramos juntos muchos días, muchas noches, muchas madrugadas.

Un día, sin darme cuenta, sus abrazos empezaron a hacerme sentir diferente, me ponía nerviosa que nuestras manos se rozaran, y se me subían los colores a la cara cuando nuestras miradas se cruzaban y él insistía en sostenerla. Me conocía tan bien que ya sabía de qué se trataba, y yo también, pero me negaba a creerlo. Él era mi amigo, y los amigos no se enamoran, de verdad me llegó a provocar nauseas el hecho de imaginar que entre él y yo pudiera haber un sentimiento más profundo, porque era por sobre todas las cosas el hermano que nunca tuve, aunque en el fondo estaba conciente de que ningún lazo de sangre nos unía, sólo nuestro compartido amor por la desaparecida Shakira y sus canciones que solíamos corear cada que teníamos oportunidad.

Pasó el tiempo y para mí era un poco difícil e incluso incómodo estar a solas con él, evitaba a toda costa caer en momentos que se prestaran a otra cosa, a otros pensamientos, a otras intenciones. El sentimiento estaba, era cuestión de sacarlo y ser felices, pero yo seguía en la etapa de negación.

El idílico amor que sentía por mi amigo crecía cada día un poquito más, nunca se lo dije a nadie por miedo, vergüenza o las dos cosas juntas, quizás por egoísmo, pero el punto es que jamás externé los escalofríos que sentía cuando él me abrazaba. Siempre culpé al clima y a mis inestables hormonas cuando llegó a descubrirme nerviosa en medio de un abrazo.

Una mañana al despertar algo me dijo: -hoy es el día, dile lo que sientes-, y como siempre suelo hacerle caso a esa voz interna que tenemos las mujeres que llamamos sexto sentido, me levanté dispuesta a hacerlo. Todo el día pensé la mejor manera de hacerlo, no iba a ser una sorpresa para él, o quizás sí, pero yo quería hacerlo especial. Busqué las palabras adecuadas, la manera de decírselas, el momento y sobre todo, tenía que tener listos dos argumentos, ya que había dos posibles respuestas que podía recibir: “yo también te quiero…” o “yo también te quiero… como a una hermana”, en caso de recibir la segunda había pensado en responderle: “¡Feliz día de los inocentes…en Mayo!” o algo por el estilo, en caso de recibir la primera, sinceramente no habría sabido qué contestar.

Llegó la hora de vernos, y entonces yo tenía los nervios de punta y estaba a punto del infarto, debí haber muerto durante al menos un minuto cuando me dijo: – necesito hablar contigo-, por mi cabeza pasaron mil cosas, incluso creí que me ahorraría la vergüenza de decirle lo que tanto había pensado durante el día, le respondí: – yo también…pero tú dime primero.

– Sabes que eres mi mejor amiga, que te quiero mucho, confío mucho en ti, eres sumamente especial, conoces todo de mí y yo de ti…

Y yo, asentía emocionada con la cabeza.

-…hemos pasado muchas cosas juntos y créeme que no cambiaría un solo día, un solo minuto porque todo ha sido de verdad especial…

Mi corazón latía más y más fuerte, podría jurar que lo escuchaban hasta China…

– …y bueno, hoy quiero decirte algo que ha estado pasando, quizás ya te diste cuenta…

Mis ojitos se emocionaron y ya estaba lista para decirle: – Sí, sí… yo también, yo también te amo…

– …soy gay.

No pude responder nada, sólo comprendí muchas cosas: – y yo que creía que amabas a Shakira por sus prolongadas caderas-, pensé. Sonreí y así que me quedé estupefacta varios minutos. Seguía sin creerlo y sin saber qué decirle, hasta que interrumpió mis sagrados pensamientos:

– Amiga, dime que nada va a cambiar…

– No…nada va a cambiar. Nada tiene porqué cambiar.

Y seguía con mi estúpida sonrisa.

– ¿Qué ibas a decirme?

– ¿Eh? Ah sí… iba a preguntarte, quién crees que es más guapo: ¿Fulanito o Sutanito?

– Sutanito.

– Sí, yo también lo creo.

Esa noche pasó a la posteridad, de verdad tardé mucho en reponerme después de haber escuchado semejante confesión, al principio creyó que era porque lo rechazaba por su condición, yo sólo le decía que no, que eran otros rollos los que traía en la cabeza. Meses después le dije lo que pensaba confesarle aquella noche, y fue entonces cuando me dijo:

– Bueno, si no tuviera exactamente los mismos gustos que tú, supongo que hubiéramos vivido algo muy padre.

– ¿Exactamente los mismos gustos? Aléjate de mi novio, enfermo…

Hoy me alegra lo que sucedió esa noche, nuestra amistad se hizo aún más fuerte, no eché a perder nada, descubrí que de verdad me tiene confianza pero, lo más importante de todo: no quedé en vergüenza y por fin tendría a mi lado a alguien que de verdad tuviera sentido de la moda y esas cosas de mujeres. Hoy seguimos siendo felizmente amigos, después de lo sucedido dimos tremendo carpetazo al asunto y como si nada hubiera pasado.

Historias así hay muchas, algunas veces arriesgan y ganan aunque después lo pierdan todo, otras veces pierden y después se dan cuenta que ganaron y otras tantas –y frustrantes- veces…el amigo resulta gay.

Sea cual sea el caso, amor y amistad son sentimientos totalmente diferentes pero tan fácil de confundir, aunque lo que de verdad vale es que a final de cuentas termina siendo cosa de dos.

Agradezco a todos nuestros amigos que nos dejaron sus mensajes de preocupación en Facebook, Twitter y el MSN por nuestra ausencia durante esta semana. De paso también les doy gracias a todos nuestros lectores por sus visitas y comentarios en estos días, no hay forma de retribuirles el apoyo constante, sin embargo no quiero irme sin decirles, de todo corazón: los quiero montones!

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Advertencia: Este post contiene experiencias e historias basadas en hechos referentes a situaciones pasadas, por lo que cualquier parecido con la realidad es pura y mera coincidencia…

Recuerdo cuando de pequeño me sentaba a leer las revistas de mi madre que trataban esos benditos asuntos del corazón -que de alguna u otra manera siempre despiertan el morbo de la gente- y me preguntaba como podía ser posible que en un sociedad tan culta y civilizada (como la que en buena teoría tenemos) fuera posible siquiera un índice tan alto de engaño dentro de las parejas.

Personas que se juran amor eterno y de la noche a la mañana se dejan sin mediar palabra. Parejas que tras muchos años de casados descubren que uno de los dos esta engañando al otro con un colega o compañera de oficina. Gente que es capaz de mantener toda una vida oculta y secreta espaldas de los demás, eran cosas que de pequeño me ponían a reflexionar, sin embargo tengo que confesar que conforme fueron pasando los años las experiencias de la vida fueron formando una caparazón ante el dolor de los demás, creciendo y viendo la infidelidad como algo normal en nuestra sociedad, cosa que nunca tuvo relación con lo sucedido en mi familia, ya que mis padres -prontos a cumplir 25 años de matrimonio- siempre tuvieron una relación intachable por lo que ese “mal” ejemplo nunca vino por ahí.

Ahí es donde viene la pregunta del millón. ¿Que nos impulsa a ser infieles? ¿Que hace que traicionemos la confianza de aquel que más amamos? Porque quizás eso es lo más duro de la infidelidad, el desarrollo de la traición, la bala al corazón que no viene de quien desconocemos, sino en aquella persona que hemos puesto toda nuestra confianza. Pero… ¿que nos lleva a eso? A clavar la daga en la espalda de un ser querido. ¿Un deseo natural provocado por nuestros bajos instintos? ¿Una incapacidad a la hora de controlar nuestras emociones? ¿Es parte de un patrón de conducta pre-concebido o el desarrollo de una cultura de infidelidad crónica

¿De donde nace esta duda? Este fin de semana en Atenas y el tema salió a colación en una pequeña reunión de generación antes del clásico, donde varios amigos nos encontramos de nuevo con esta cruda y triste realidad. Un viejo amigo que se había casado con el amor de su vida hace unos años atrás, se encuentra actualmente pasando una crisis emocional porque la mujer que le juro fidelidad eterna fue encontrada quemando los votos matrimoniales con un “buen amigo” del susodicho justo al lado de la cuna donde dormía la bebé de ambos.

Historias como estas vienen y van. El caso de “Carlos” no es el único. El padre trabajador que abandona su familia por irse tras un nuevo amor. Relaciones de oficina. Amores de telenovela. Clíches tan utilizados en libros, noticias y revistas faranduleras están más cerca de lo que pensamos.

Una encuesta aplicada el fin de semana en la famosa reunión de ex-compañeros, nos enseño que el porcentaje de infidelidad va más allá de las expectativas: De 21 personas consultadas, 17 confirmaron haberle sido infieles a su pareja o compañero de turno por lo menos una vez durante el tiempo que estuvieron juntos. De esos, tres habían tomado la decisión de contárselo a su pareja, los demás decidieron nunca decírselo a alguien más que algún ser de confianza o familiar cercano. Nueve hombres y ocho mujeres dejan ver que la infidelidad no es un asunto de géneros.

¿Hemos sido alguna vez infieles? Sinceramente desearía tener el suficiente carácter para contestar con un contundente “no”. Pero no podemos engañarnos sobre ello, no somos héroes en este tema. Parafraseando a la Chimultrufia “Para que les digo que no, si la respuesta es si” Lo hemos sido. ¿Que nos llevo a ello? Justificaciones a nuestros actos sobran y a por montones. En realidad ninguna es valida. Nada justifica una puñalada trapera.

Sin embargo como me comentaba el Chamu, el problema en el debate de la infidelidad no esta en que alguien sea infiel o no, sino que quienes realmente inician la búsqueda del porque siempre son las víctimas y no los victimarios por lo que nunca se da un verdadero proceso de cambio. Puede sonar crudo, pero así es la realidad. Las personas traicionadas son quienes inician el proceso de justificación y no quienes han destruido la confianza. Y quizás ahí es donde queremos marcar la diferencia. Cuestionando el verdadero sentido que nos lleva a cometer tan groso error.

Siempre he creído que formamos nuestro futuro y somos dueños de nuestro destino, que con nuestras decisiones vamos forjando el camino que nos lleva a alcanzar la gloria o tocar las puertas del infierno. Es por eso que concuerdo con quienes afirman que la infidelidad no puede ser presentada como un todo, y que en este tema lamentablemente nunca existirán verdades absolutas, sin embargo queremos sembrar nuestra semilla ha futuro. Por eso la pregunta ahora es… ¿se puede cambiar?

Nuestros abuelos decían “perro que come huevos ni quemandole el hocico”. Yo creo todo lo contrario. Me parece que si es posible dejar atrás el pasado y seguir hacia adelante si uno se lo propone. Al fin de cuentas uno es quien escoge destruir o construir. Lo mismo que traicionar o ser leal hasta la muerte. Se trata de una decisión. Tomar la mano de alguien y envejecer fielmente junto a ella, o aprovechar cuanto amorío pase por nuestro lado.

¿Ustedes que piensan?

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